Dra. Niño: por la pasión de servir

Biografía breve.

DRANINOEs mujer de pequeñas frases, contundentes todas. Clara y franca como nadie más que haya conocido hasta hoy. Sencilla, discreta y elegante, pero que no pasa desapercibida. Prominente oradora, con un discurso invariablemente enjundioso y que cumple con la virtud principal del orador según la “Apología de Sócrates” de Platón: “decir la verdad”. Con esta carta de presentación, la misma que tiene la gran mayoría de la gente sobre su persona, llegué a la oficina de la Doctora Araceli Niño López, diputada local del X distrito electoral perteneciente a la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional. La puerta estaba abierta, tomé asiento, dejó de lado una libreta de apuntes en la que estaba escribiendo y con su voz fuerte pero tierna me dijo: adelante amigo. Y comenzamos una pequeña charla, que no transcribiré intacta en estas líneas, pero a la que sí recurriré en pequeñas citas para compartir con ustedes un poco de la esencia (muy profunda) de una mujer que es movida solo por la pasión de servir.

“Nacimos así”
Araceli Niño López, nació en Cintalapa, Chiapas, el 26 de agosto de 1953. Hija, junto con su hermana Mayra, de don Francisco Niño, telegrafista, y de la señora Dina López, profesora. Cintalapa es una ciudad situada al oeste de Chiapas, que ha sido cuna de olmecas y zoques, cuyo nombre proviene de la lengua náhuatl y significa “agua en el subsuelo”.

Cuando le pregunté sobre sus aptitudes oratorias, me contestó: “Nacimos así, nacimos así”, y recuerda su infancia: “Desde los dos años, la nana de casa, adolescente de 14 años, descubrió esa inquietud mía y montaba teatros, carpas hechas con sábanas y con toallas”, ahí hacía gala de sus dotes artísticas, declamaba poemas y disertaba piezas de oratoria. “Aquella santa negrita –dice al nublársele la mirada por la emoción– me impulsó a perder el miedo, no por lo que yo sentía, sino por externarlo”. Este talento le allanó el camino en la escuela, donde comenzó a destacar por estos atributos, logrando campeonatos y medallas de oro y plata en concursos de declamación, volviéndose la voz oficial de su escuela.

Como todos los cintalapanecos, siente un profundo amor por su tierra y por su gente; por ello, decidió estudiar la carrera de medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde conoció al estudiante de médico veterinario zootecnista, Marco Antonio Chavira Martínez, sudcaliforniano, con quien llegó a radicar a la entidad y quien fuera su esposo hasta el final (enviudó en 1994), procreando a sus hijos Marco Antonio y Mayra Araceli.

“Preferí quedarme con mi gente”
La Doctora recuerda, años atrás, a un Comondú con las mismas necesidades que ella tenía como médica recién egresada. Descubrió que su formación en medicina le daba las herramientas para llegar a las zonas más vulnerables para hacer labor social; por ello, decidió no irse de ahí a estudiar alguna especialidad. “Preferí quedarme con mi gente y empezar a ofrecer un servicio de calidad; al que podía pagar y al que no, pero con el mismo amor y cariño”, recuerda.

Fue la médica del barrio, a quien todos podían acudir sin temor a una negativa como respuesta, lo que le hizo ganarse un merecido lugar entre la colectividad y comenzar a forjar así el que sería un gran liderazgo; pues empezó a ser convocada por las sociedades de padres de familia de las escuelas de sus hijos para ocupar espacios dentro de estas agrupaciones. Posteriormente ocupó todas las carteras del Colegio Médico, logrando con ello importantes avances para el desempeño de la labor de los doctores de Comondú.

“Comondú ya me dio lo que me tenía que dar”
“El que es tímido para hablar suele pedirle ayuda al que habla mucho, y ahí me conceptuaban a mí”, refiere la Doctora al hacer remembranza de sus inicios como gestora de las necesidades de sus vecinos al acudir a instituciones públicas e incluso privadas para contribuir con ellos. “Fueron los amigos quienes me abrieron las puertas que toqué, quienes veían que no había ningún otro interés de por medio, que no fuera el de servir”.

A la par de esta noble causa, participó en otra que lo es aún más: la Cruz Roja Mexicana, fungiendo en su mesa directiva como tesorera y presidenta, mientras que en el ámbito operativo se desempeñó como socorrista, paramédica y demás; “Menos chofer de ambulancia, eso fue lo único que me faltó”, y sonríe.

Visiblemente emocionada por evocar el recuerdo, me cuenta del nacimiento del Grupo SER (Servicio de Emergencia y Rescate), equipo de rescate al que fue invitada tras concluir su periodo al frente de Cruz Roja; ahí sirvió como médica oficial y además como radio operadora. “Dábamos todos los servicios que se necesitaban, desde ayudar a la compostura de un carro, cuidar a los ciclistas, auxiliar a aquellos que venían a las carreras como la Loreto 400, la Baja 1000, en fin… hasta ambulancia trajimos en un momento dado y fuimos rescatistas. Sin ningún costo, todo era costeado por nosotros”.

En el consultorio los precios siempre fueron simbólicos, pues tras los años, la convicción de la doctora Araceli era una sola: “Comondú ya me dio lo que me tenía que dar, me hizo sacar a mis hijos adelante, los dos ya profesionistas, ¿qué más me quedaba? Sólo devolverle, aunque fuera un poco a Comondú”.

“Sin tratar de aspirar a ningún cargo”
Durante muchos años ha sido la doctora Niño un referente en materia de labor social en Comondú. Sirvió y sigue sirviendo a sus coterráneos, pero “nunca tratando de aspirar a ningún cargo, siempre fue el afán de servir. Te soy sincera –me dijo poniéndose la mano a la altura del corazón– sin esperar ninguna otra cosa”.

Como todas las buenas acciones, las tuyas también tuvieron su recompensa. “Un día, a los cincuenta y tantos, me invitan como candidata a regidora, con Venustiano Pérez como aspirante a presidente de Comondú. Y que me convencen”. Su afluencia de pacientes como médica seguía siendo muy alta y este factor en específico fue para ella el primer impedimento moral para aceptar la invitación. “Pude combinar ambas cosas y nos inmiscuimos con más fuerza para servir, desde otra trinchera, a los comundeños”.

En su periodo como regidora, optimizó su tiempo, acudiendo por las mañanas a cumplir sus responsabilidades edilicias, continuando durante la temprana tarde como médica y pegada al ocaso del sol, para seguir haciendo labor social. Fue eso lo que la llevó a convertirse en el perfil idóneo para ocupar la curul correspondiente al décimo distrito local electoral en el Congreso del Estado al sobrevenir los tiempos electorales del año 2015; así recibió la invitación del PAN para abanderar sus siglas y fue precandidata única en el proceso interno. En todo Comondú, no hubo una sola voz que se alzara para proferir una sola opinión negativa hacia su persona; el apoyo a su candidatura fue total. Y en las urnas, la mayoría decidió que fuera ella la diputada de su distrito en la XIV Legislatura, cargo que ocupa desde el 31 de agosto de 2015.

Hablar con la verdad
“No sé escribir un discurso. Simplemente siento esa adrenalina que me llena, me persigno, porque siempre lo hago, y digo ‘vamos adelante’, y ahí empiezo a hablar. A veces yo misma digo ‘¡ay qué tanto hice! ¡qué tanto dije! Pero me nace”.

Sostiene que el expresarse adecuadamente es inherente a su función como legisladora, considerando el momento y las circunstancias como determinantes para hablar con tranquilidad y mesura, o alzar la voz con energía. “Hay que cuidar lo que se dice y cómo se dice, porque a veces nos emocionamos de más y algunas palabras equivocadas nos salen. Esperemos que no sea con frecuencia”.

Velar por la salud
Con la misma franqueza habló en la entrevista de su oposición a las minas; pues considera que el entorno es el principal factor para evitar situaciones que dañen la salud de los sudcalifornianos: “Las minas son un nido de cáncer y no podemos permitir que lleguen a poner en riesgo a los sudcalifornianos”. En el tema de la salud pública ahondó en la necesidad de fortalecer la prevención de riesgos sanitarios y la oportuna atención a situaciones de emergencia; acondicionar con equipo, medicamentos (emprendió un proyecto de donación de medicinas) y profesionistas médicos a los centros de salud y hospitales, pues “a veces exigimos mucho de los médicos, pero a la vez se ocupan de 40 o 50 pacientes y a un solo ser humano el cansancio lo vence, los médicos somos seres humanos”.

Compañeros de batalla
A su lado se encuentra su hija Mayra Araceli, quien ha sido su fiel compañera en las gestiones ciudadanas y la atención a quienes se acercan a la doctora Niño. “Desde que estuve como regidora, ella se incorporó al trabajo y sigue partiéndose en dos, está conmigo todo el tiempo que puede y continúa con su vocación de maestra investigadora en el Instituto Tecnológico Superior de Ciudad Constitución, alcanzando grandes logros con sus alumnos. Es mi niña, sigue siendo mi bebé”. Se refiere con idéntica emoción a su hijo Marco Antonio, profesionista comundeño.

Sus hijos Mayra Araceli y Marco Antonio.
Sus hijos Mayra Araceli y Marco Antonio.

En los trabajos del Congreso del Estado está asesorada por Luis Martín Aguilar, a quien reconoce por su labor: “Yo le digo que somos dos chicos hiperquinéticos”.

Sus aficiones
“Me encantan las películas de aquellos tiempos remotos de la antigua Grecia. Ver a Espartaco y esas grandes obras. ¡Ah! y me fascinan ‘Los diez mandamientos’”, dice apasionadamente sobre el cine, aireando con las manos. Es especialmente sensible al contestar sobre sus aficiones musicales, pues no duda cuando dice que su canción favorita es “A mi manera” en la voz de Raphael, pero suspira cuando llega la pregunta sobre su cantante favorito; extiende las manos sobre el escritorio y suelta: Nelson Ned, al tiempo que tararea junto conmigo al rememorar los versos de “Dile a tu nuevo amor, que en mi diccionario no hay la palabra orgullo, que si ya no eres mía, avísale por Dios que sigo siendo tuyo”. “Es precioso, lo máximo”, añade.

Su color favorito es el blanco y siempre lo viste; como buena médica no tiene planes de despojarse de su característico color, símbolo de pulcritud. Y atendiendo a su formación, continúa leyendo temas científicos y relacionados con la salud, mientras continúa preparándose con cursos y diplomados (al menos uno por año) para estar a la vanguardia.

“En mis pocos ratos libres me siento frente a la computadora y trato de ser un poco de guía espiritual. Hay quienes me mandan un mensaje planteándome sus situaciones, o hay veces que veo publicadas algunas frases y pienso: ¿qué será? ¿alguna depresión? Y lo conecto, para platicar, para escuchar, para compartir un poco de lo que le tengo qué decir. Trato de dar más y de alimentarme con todos ellos”. Hace algunos años, como médica de policía, se le creó el hábito de estar despierta a altas horas de la noche y dormir cinco horas justo al elevarse el alba; su reloj biológico no ha cambiado, continúa trasnochándose para leer, charlar con sus amistades que siguen con el horario nocturno y, como lo señaló con particular emotividad, compartiendo emociones con sus contactos de la red. “Es para mí ahora mucho más esfuerzo, no dejo de dormirme tarde, pero como médica que soy, he disciplinado mi carácter y desde temprano estoy nuevamente de pie”.

De pie
Y así, de pie, continúa emprendiendo acciones para ayudar a la gente que le ha brindado su confianza. A las zonas más vulnerables (escuelas públicas y colonias populares) del X distrito, ha llevado zapatos para niños y jóvenes que lo necesitan, en un esfuerzo personal que ha significado para ella una gran satisfacción de continuar su vocación de servir. Aunado a ello, organizó la magna colecta de medicamentos denominada “Que no caduque en tu casa”, los primeros pasos de una comprometida agenda ciudadana.zapatosdraniño

“Es un esfuerzo tanto físico, como económico; pero ver la sonrisa de mis bebés, de mis niños, de mis jóvenes, es algo hermoso. Y así pienso seguir. Parte de una buena salud es la salud emocional, darle a alguien lo que necesita en el momento en que lo necesita, eso no se olvida. Esa es mi suerte y espero en Dios que no me falten fuerzas para seguir. Porque vengo del pueblo y del lado de la gente, hoy más que nunca pongo mi vida en sus manos, así como alguna vez estuvo su vida en las mías”, concluye.

Octubre – noviembre de 2015

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La tragedia de Medellín, Aspectos médico legales.

A propósito del 80 aniversario luctuoso de Gardel, comparto a ustedes este interesante estudio al respecto de su muerte.

Osvaldo Raffo

Prestar atención a la dentadura. Carlos Gardel

  1. las circunstancias del hecho:

El día 24 de junio de 1935 Carlos Gardel, sus guitarristas, otros integrantes de la troupe, dos amigos, y la tripulación comandada por Samper Mendoza, piloto del avión trimotor F3 propiedad de la empresa “SACO” (Servicio aéreo Colombiano), asistido por su copiloto William B Foster y actuando como comisario de abordo norteamericano Grant Elynn. En total, 13 personas. Despegó del aeropuerto de Medellín a las 14:46 habiendo recorrido algo más de 100 metros y a mínima altura, cae sobre otro avión, el “Manizales” de la “SCADTA” (Sociedad Colombo-Alemana de transporte aéreo) que se desplazaba hacia el centro del campo; el motor derecho del F31, chocó y se aplastó contra la cabina de la otra aeronave. Los dos aviones por causa del impacto se desplazan y quedan en posiciones invertidas. Según testigos presenciales, los pasajeros del F31 intentaron salir por las ventanillas, no así los…

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Bendito desdén

Bendito desdén. Instantáneas de la vida del Papa.

Amalia fue una gran amiga de Jorge Mario Bergoglio, quizá fue su primera novia, su amor primero. Amalia ha dado fe de la bondad del joven argentino, que además de apuesto y de galán era un diligente chaval dedicado al estudio y al trabajo. Un día —asegura la dama— Jorge Mario le pidió matrimonio, petición que ella desdeñó de inmediato. La contrarrespuesta de Bergoglio fue: “Si no te casas conmigo, me haré cura”. No sabe Amalia si en realidad fue su negativa la que propició en Bergoglio su futura dedicación a la Palabra y al Señor, o ya era su destino, pero asume que, efectivamente, fue la mejor decisión, no porque Jorge Mario no prometiera una feliz vida de familia, sino que terminaría entregando su vida a la Iglesia. Bendito desdén en los cincuentas que llevó al dolido joven a hallar su vocación en el servicio a la iglesia católica.

La dignidad proviene del trabajo. Instantáneas de la vida del Papa.

La familia de Jorge Mario Bergoglio no vivía en la opulencia, pero tenía una economía estable. Tras la crisis de 1929, los Bergoglio lograron superar las vicisitudes, y aunque tuvieron que deshacerse de algunos bienes, su estabilidad no se vio en riesgo. Sin embargo, inculcaron en sus hijos el valor del trabajo. No tenían vehículo, no salían de vacaciones, pero vivían en el decoro. Jorge Mario tenía un empleo en sus horas libres desde sus tiempos de estudiante. Comenzó como afanador en las oficinas contables donde laboraba su padre para después ocuparse el mismo de las actividades con los números. Desde temprano pisaba la oficina, al mediodía comía a prisas en su casa y cumplía con sus horas de escuela para volver por la noche a trabajar en sus tareas y demás pendiente. Agradece hoy en día que sus padres lo formaran con una firme convicción de trabajo pues lo concibe a éste como la fuente única de la dignidad. Asegura Bergoglio que por más bienes que posea una persona, si esta no proviene y se alimenta con base en el trabajo, no unge de dignidad humano. Es por ello que el Papa concibe al trabajo como la única vía accesible para llegar al ejercicio pleno de la dignidad humana.
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Bergoglio cocinero. Instantáneas de la vida del Papa.

La madre de Jorge Mario Bergoglio, italiana de origen, sufrió una leve parálisis al parir a su quinto hijo. El padre de la familia cocinaba los alimentos bajo la instrucción de la madre que con mayor precisión que el mejor recetario, indicaba paso a paso cómo debía ponerse cada cosa al calor del fuego para deleitar al más exigente paladar. Y lo hacia a grado tal que los mismos hijos Bergoglio aprendieron desde pequeños a preparar los principales platillos de la exquisita cocina italiana. Jorge Mario, (el mayor por 13 meses a su hermano más cercano) habría de valorar sus pininos en la elaboración de comida, pues años después en su estancia en el colegio Máximo de San Miguel, tomaría los ingredientes y utensilios para preparar los alimentos cada domingo a sus cohabitantes. Esto le ganaría la fama de ser un hombre afable, hacendoso y con gran tacto culinario; habilidad obtenida de las excelsas clases de cocina de su madre. IMG_6416.JPG

Un minuto de silencio por Adolfo

Hoy al mediodía saludé por última vez a mi amigo y compañero del medio, Adolfo Lucero y el momento quedó plasmado en esta fotografía. Lamento su muerte en una situación tan penosa y acompaño en su dolor a su familia y a mis colegas comunicadores que perdemos ahora a un amigo. Descanse en paz, Adolfo Lucero.11248156_10153376309737442_449668725384181538_n

CARDENASEl prestigiado líder de opinión José Cárdenas, escribe en Excelsior que sólo tres estados de los nueve que tienen elección para gobernador, ya han definido su tendencia.

A nueve días de concluir las campañas —y a doce de la elección— hay tres certezas y seis dudas.

Con base en sondeos varios (Consulta Mitofsky, Parametría, Excélsior, El Universal, Reforma, El Norte, etc). Existe la percepción de que sólo en tres entidades prevalece una tendencia clara: Baja California Sur, donde al panista Carlos Mendoza Davis nadie lo para, Campeche, con el priistaAlejandro Moreno quien “barrerá” lo mismo que el tricolor potosino Juan Manuel Carreras.

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Hacia una nube viajera

La madrugada de hoy ha muerto el celebérrimo compositor Jorge Massías. Un enorme pérdida para la música, pues de su inspiración nacieron canciones como “Nube viajera”, “Lástima que seas ajena”, emblemáticas de la música vernácula; mientras que en el género de baladas, creó “Lobo” de Dulce, “Con la misma piedra” en la voz de Julio Iglesias, “Leona dormida” de Lupita D’Alessio entre otras más. Descanse en paz. Massías.

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